« Las chicas del calendario / Días de garaje »

Estamos ante un thriller psicológico repleto de preguntas y dilemas para el actor principal, un científico que se cree capaz de acabar con el inmenso mundo de los alienígenas que pretenden invadir la tierra.
Sin embargo, debido a cosas extrañas, la policía sospecha de que tiene alguna infiltración con los habitantes extraños. La acción se sitúa en el año 2079. Este científico, raro y extraño sufre de ansiedad, vive angustiado, se encuentra fuera de la ley y sin relación alguna con su familia y amigos.
La narrativa de Philip no agrada a muchos espectadores que digamos. Desde los primeros planos uno cae en la cuenta de que todo está ya visto. Ya se sabe: muchos ruidos, multitud de gritos y todo para poca cosa.
Tampoco se puede esperar mucho de los actores que llevan el reparto de este film que, si se le va estudiando y leyendo, todo parece inexistente.
El relato, por otra parte, lento y pesado, reemplaza la temática de las realidades subjetivas por secuencias tan largas que terminen por cansar incluso a los forofos de la ciencia ficción. Sí, porque, en el fondo, son secuencias vacías de contenido, aunque las persecuciones y los decorados intentan paliar un poco tanto desbarajuste y artificiosidad.
Este cibernauta terrorista termina, antes de ser ejecutado, huyendo a una zona en la que viven los excluidos de la sociedad.
No cabe duda de que para un telefilm de una hora —limando y cortando tantas cosas como sobran— podría valer para pasar un rato entretenido con la ciencia ficción. Tal y como llega a las pantallas se hace insoportable por su estructura desigual, su falta de rirmo, su falta de guión que estudie las diversas situaciones, les dé fuerza y vigor, se adentre en el mundo psicológico de cada personaje y, en fin, que la misma puesta en escena responda a lo que toda obra de ficción se merece.
Si la atención se fuerza, se termina algo mareado por tantos giros y vueltas como da el film durante sus minutos de proyección, sobre todo los últimos 25. En ellos no se sabe a ciencia cierta cómo va a terminar. Son de esas películas cuyo guión vale para un mediometraje y lo alargan hasta los 90 minutos. Es demasiado. Y una pregunta: ¿se ha visto a un humano o un humanoide?
© 2004 Felipe Santos