« Osama / En carne viva »

Este mejicano, contra viento y marea, ha obtenido con este film algunos premios de relevancia, sobre todo por parte del público normal y corriente que va a ver cine sin más prejuicios que dejarse arrastrar por la historia que le presentan ante sus ojos en la gran pantalla.
Su anterior film, "Amores de perros", queda en el olvido como un baúl en el que se encierra muchos recuerdos. El, conocedor de la inmediatez que supone el cine, su temática, su atractivo y su gancho para la mayoría de los espectadores, se ha atenido a los cánones que le impuesto el mundo de Hollywood.
Y, aunque sea bajo la égida norteamericana, él ha sabido mantenerse fiel a los principios que marcan su escasa filmografía: Principios que tienen su basamenta en temas que afectan directamente al ser humano, porque —en el fondo— son trascendentes: el amor, la muerte, la culpa, la redención o su ausencia.
No sigue fielmente los dictámenes de la todopoderosa empresa americana, porque su concepción y su modo concreto de llevar ala gran pantalla historia, no es del gusto y del ánimo de los señores que rigen el destino del cine en todo el mundo.
El es un director claro, diáfano y transparente en su forma y en su fondo. En su forma, porque su narrativa la concibe como una comunicación con el espectador; una comunicación que le comprometa y le envuelva en todo aquello que dicen y hacen los protagonista. Quiere y desea que se sienta, se sufra, se perciba el amor, la venganza, la redención tal y como lo ven los actores y actrices.
En cuanto a su forma, hay que decir que su narrativa es enrevesada, algo que aparentemente no existe. No es el suyo un cine lineal, fácil de seguir, sino todo lo contrario. Requiere por parte de quienes asisten a su obra, una atención para ver la correlación interna que hay entre secuencia y secuencia. Esta lectura no es lo más frecuente en el cine moderno.
Poco a poco va dando pista que culminan muy bien en la parte final de su film, como una filigrana que se ve, se descompone y se vuelve a rehacer. Aquí, fijándose mucho en el trío de actores. Uno se da cuenta de que lo que prevalece en ellos ante la dificultad es la unión, aunque sus vidas cambien mucho debido a un incidente en sus arriesgadas existencias: enfermedades dolorosas y muerte con la que se pierde 21 gramos en el cuerpo y la cuestión o el problema que se plantea los que sobreviven.
En síntesis; interesante película personal en su estilo, en su forma y en su fondo tremendamente humano y solidario.
© 2004 Felipe Santos
« Osama / En carne viva »