« The Cooler / Amar al límite »

Este es el film que trata la vida de un creído rompecorazones. De buen apariencia y dueño de un barco, tiene dos ideas obsesivas en su mente: las morsas marinas y la conquista de mujeres guapas.
Su vida transcurre haciendo viajes a Alaska. En uno de ellos, el barco sufre una avería. Se queda un tiempo que emplea para llevar a cabo su inquebrantable amor por las chicas guapas, pero —eso sí— sin querer tener una relación estable con ninguna de ellas.
La idea se prestaba para hacer un film romántico de primera calidad. Sí, porque en el fondo, es un género que no abunda hoy mucho, y que, sin embargo gusta a muchos espectadores, tanto jóvenes como maduros.
Pero la desgracia se ha cernido sobre esta obra con fallos tan garrafales que la convierten en algo que no agrada. El guión va dando bandazos de una parte para otra. Y lo mismo la cámara: sigue a los personajes pero como el guión no lo va definiendo y no crea situaciones y diálogos de verdadero romanticismo, entonces el tedio asoma en seguida al ánimo del espectador.
Es cierto que existen unos momentos recreativos y exultantes, pero la mayoría cae en el aburrimiento.
Si hubiera que destacar algo, sería el padre y el hermano de la joven desmemoriada. Porque, este apuesto joven que ha conocido a tantas y tantas chicas, va a caer en manos de una joven desmemoriada.
Con este elemento hubiera sido posible haber construido un film divertido, atento e hilarante. Pero no. Lo único que cabe destacar, además de esos momentos raros, ha sido la excelente fotografía que recrea muy bien los ambientes de las islas.
En síntesis, vuelvo a repetir que lo primero de un film es que tenga una buena cimentación que, no es otra cosa, que el guión bien pensado en todo instante.
© 2004 Felipe Santos
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