« El Arco / De latir mi corazón se ha parado »

Siempre hay quien se preocupa por el mundo adolescente, difícil y complicado siempre pero más en nuestros días.
Aquí se trata de un profesor que intenta recrear mediante el baile, toda la serie de conflictos que acucian al mundo de esta edad.
El profesor, encarnado por A. Banderas, pretende que estos chicos /as tengan la oportunidad de situarse en la vida con la oportunidad que sólo él les ofrece.
Intenta, además del arte, infundir en sus almas y espíritus el respeto como medio de crecer en la sociedad, los modales adecuados para tratar a los demás y la ilusionada esperanza ante el futuro que les aguarda.
Todo se ve a bien y a gusto pero cualquiera se da cuenta de que las tramas que dan consistencia a cada persona, no se ven realizadas.
Y una vez más, es el guión el culpable. Mientras se ve la obra todo es previsible, todo el mundo ve lo fácil de las situaciones y lo estereotipado de los personajes.
Si hay que retener algo importante que llama la atención es la banda sonora y la puesta en escena, pero estos dos elementos solos no hacen una obra digna y brillante.
Orientación educativa: Aceptable para los amantes del baile -tangos- y la coreografía.
©2006 Felipe Santos