« Un franco, 14 pesetas / El color del crimen »

Estamos ante la realizadora catalana Mireia. Se toma el cine en serio. Es su segunda película. Lo piensa todo despacio y con ojos cinematográficos. No se le escapa ningún detalle en todo lo que va a contar.
Y cuenta la vida marginal en un barriada cerca de Barcelona. Allí viven cuatro chicos con sueños en su mente y deseos en su corazón de convertirse en alguien como intérpretes de la rumba.
Se mezclan, para darle mayor vigor a la historia, tres exlegionarios que controlan todo negocio que se lleve a cabo en aquel lugar y la madre de uno de los chicos.
El film refleja toda la problemática que existe en el barrio. Se asisten a venganzas, odios y degeneración lenta de los personajes y del mismo ambiente, perfectamente reflejado por una linda fotografía.
Además, su guión define muy bien a cada personaje, delinea correctamente la puesta en escena, la banda sonora, la dirección acertada de los actores y actrices.
El ritmo, la densidad de la narración y el suspense marcan la atención permanente del espectador ante este película, una verdadera lección de cine sobre los bajos fondos de la ciudad.
Orientación educativa: Muy buena película para jóvenes y adultos, un documental serio.
©2006 Felipe Santos