« La dalia negra / Infiltrados »

Woody Allen está de nuevo en la palestra anual. Sí, porque cada año nos ofrece su nueva película, dotada de su estilo personal independiente, y con la gracia y los trucos que, aunque se conozcan, sin embargo te hacen pasar un buen rato de diversión con sus travesuras intelectuales y sus juegos mágicos.
Es actor que, en este caso, ayuda a la incipiente periodista a que descubra al asesino psicópata que aterroriza la ciudad de Londres. Ella anhela llegar a ser una periodista de fama si resuelve bien este caso que le han encomendado. Y la suerte le llevará a que el millonario inglés se sienta atraído por ella.
Técnicamente, podemos hallar el Allen de siempre: un realizador con dotes tan personales que nunca se sometió a los dictámenes de Hollywood. Y su estilo se sabe: abunda en diálogos irónicos y divertidos, gags cómicos en torno a sí mismo.
Y en el fondo de este aspecto cómico, late lo escatológico en perfecta sombiosis con la vida diaria. Es una escena que hace pensar: la guadaña de la muerte, con claras reminiscencias a I. Bergman.
Y a la vida ordinaria pertenecen también el sexo, el psicoanálisis y el judaísmo, temas que siempre permean su cine, juntamente con la crítica social, el sentido de culpabilidad.
Pero todo está dirigido y llevado a la pantalla con tanta simpatía que lo importante es que te diviertes con esta comedia estupenda.
Orientación educativa: Buena para jóvenes y adultos.
©2006 Felipe Santos