LA DISCIPLINA

¿Eres una persona disciplinada? ¿Te dejas llevar fácilmente por la comodidad para no hacer las cosas que tienes que hacer en la vida diaria?

Nuestra disciplina se proyecta en la conducta diaria de nuestra vida. Se nota rápidamente la persona que es constante, la que persevera, la que no se desanima con facilidad. Por desgracia la mayoría de las personas no ejercitan frecuentemente el hábito de la disciplina y se cansan con gran facilidad. Empiezan algo con mucha ilusión pero a las pocas semanas ya se les terminó todo el entusiasmo.

No hay disciplina cuando reaccionamos con violencia o con enfado ante los acontecimientos que nos suceden. Es necesario cultivar la autodisciplina.

Desarrollar la autodisciplina no es fácil ya que en muchas ocasiones no somos conscientes de cómo pensamos ni siquiera de lo que pensamos. Podemos incluso hacer una cosa y estar pensando otra. Es lo que sucede cuando conducimos o realizamos rutinas repetidas una y otra vez.

La autodisciplina crea un código de normas de pensamiento y acción. Esto sirve a la persona para interpretar la vida, para tomar decisiones y reaccionar ante las situaciones que nos suceden en la vida. La persona no disciplinada lo que hará será dejarse llevar por las situaciones, sufriendo con ellas y dejándose balancear por el malestar que le produce.

¿Cómo podemos ir creciendo en la disciplina personal?

- Hay que ir intentando mejorar nuestros puntos débiles. Tenemos que ser conscientes de nuestras debilidades para irlas superando.
- Hay ideas y conductas en nuestra vida que queremos superar, pues eso es lo que tenemos que hacer: buscar las soluciones necesarias para irlas superando.
- Tenemos que darnos cuenta de qué produce en nosotros esas reacciones negativas que nos hacen pasar malos momentos con nosotros y los demás.
- Hay que practicar una y otra vez los ejercicios de disciplina personal.
- No tenemos que desanimarnos si las cosas no se superan con rapidez; necesitamos tiempo para poner en orden las cosas que nos suceden en nuestro interior.
- Hay que tener cuidado de no convertirnos en unos obsesivos de la disciplina y llegar a sufrir mucho por ello.

¿Qué situaciones podemos ir superando con autodisciplina?

- El dejar las cosas para hacerlas después.
- El perder los nervios con facilidad.
- Asumir fracasos y errores.
- Cumplir los compromisos.
- No usar excusas.
- Saber controlar las situaciones y no al revés.
- Ser personas sensatas y equilibradas en la mayoría de momentos posibles.
- Buscar con optimismo nuevas propuestas para vivir felices.