La hipocondría es el temor poco realista de padecer una enfermedad. La persona está preocupada constantemente por su salud, centrándose sólo en los estímulos internos que experimenta: dolorcillos, pinchazos, palpitaciones… que para otras personas pasan desapercibidos.
¿Quién es un hipocondríaco?
* El que tiene una preocupación excesiva por la salud personal basada en la interpretación de las sensaciones internas que la persona percibe.
* Consulta de manera persistente y continua a profesionales de la salud, a pesar de que no se encuentra ninguna explicación médica a lo que sucede.
* La preocupación crea malestar en la persona e interfiere en el desarrollo de su vida cotidiana (área laboral, relaciones con los demás…)
* La duración de todo este proceso es de al menos seis meses.
¿Cuáles son las causas de la hipocondría?
1. Educación basada en el miedo o la protección excesiva.
2. Experiencias traumáticas relacionadas con la enfermedad o la muerte.
3. Interpretación incorrecta de los síntomas.
4. Proceso de la historia del aprendizaje: se "pone" enferma para despertar la atención de los demás…
5. Haber padecido enfermedades durante la infancia.
6. Recibir información alarmante sobre enfermedades.
¿Cómo son los hipocondríacos?
1. La persona empieza a preocuparse por unos síntomas determinados y va a un especialista.
2. El médico realiza las pruebas necesarias y no encuentra nada. "Son los nervios", le dicen.
3. La persona no se lo cree, no soporta que le digan que está sano. Piensa que puede tener una enfermedad grave pero que se lo están ocultando…
4. Visita a otros médicos y le dan el mismo diagnóstico.
5. Compra y lee enciclopedias para saber más sobre "su enfermedad" y se siente identificada con mucho de los síntomas que aparecen.
6. A veces toma medicación que no le han recetado.
7. El continuo estado de alerta, las numerosas pruebas, la medicación…, puede provocar la aparición de una verdadera enfermedad.
8. El afectado entonces verá confirmada su hipótesis inicial de que estaba enferma.
¿Cómo afrontar la hipocondría?
1. Interésate por los demás, por sus intereses, sus sentimientos. Se trata de desviar la atención, de no volcarse exclusivamente.
2. Comparte diversiones y aficiones con los que te rodean. No dejes pasar un día sin comunicarte con alguien.
3. Ten en cuenta: Elimina las visitas al médico que sean innecesarias. Evita hablar de problemas relacionados con la salud. No te intereses excesivamente por enfermedades o molestias de los demás. No consultes enciclopedias o cualquier material que informe sobre temas de salud. Deja de observarte o realizar conductas típicamente de enfermos como tomarte la temperatura, permanecer en cama, llevar una dieta especial o automedicarte.
4. Lleva un control diario sobre tus molestias, situaciones que la provocan, etc.
5. La familia no debe ridiculizar sus posibles dolencias.
6. Enfréntate a tus sensaciones. Cierra relajadamente los ojos y observa lo que pase en tu interior.
7. Llega al final de tu enfermedad. Piensa en las últimas consecuencias a las que te va a llevar.
8. Reflexiona sobre tu vida.
9. Comienza a hacer aquellas cosas que son necesarias y que te permiten salir un poco de ti mismo. Busca distracciones y aficiones, céntrate en tu trabajo y en las relaciones con los demás.