Veamos algunas características de las personas maduras a fin de determinar qué aspectos de nuestra vida podemos ir cambiando y mejorando.
La Persona Madura…

1. Asume la responsabilidad personal por la forma que ha tomado su vida.
2. No tiene miedo de la verdad, la fantasía, los poderes personales, los deseos, los pensamientos, la sexualidad, los sueños o los fantasmas que tenga.
3. Permite que la gente se aleje o permanezca, y, de todos modos, se siente bien.
4. Reconoce que la realidad está ahí y que no está en deuda con ella.
5. Deja caer las expectativas en relación a la gente y a las cosas.
6. Se reconcilia con los límites de los demás y los propios.
7. Puede ver la conducta de los demás con compasión y sólo así podrá comprenderla.
8. Deja la culpa, la lamentaciones, la venganza y el deseo infantil de castigar aquellos que le hieren o le rechazan.
9. Cuando le asustan el cambio o el crecimiento, sigue eligiéndolos. Puede actuar con miedo, pero nunca por causa del miedo.
10. Se siente seguro cuando se aparta de las reglas que tanto sus padres como otros han puesto en su vida.
11. Valora su integridad aunque los demás no la tengan.
12. Es libre para tener y considerar cualquier pensamiento. Sin embargo, no tiene el derecho de hacer lo que quiera. Respeta los límites de la libertad y aún así actúa libremente.
13. Resiste el impulso de retirarse cuando está a punto de realizar un descubrimiento.
14. Nadie puede o necesita echarle un cable. No tengo derecho a ser cuidado por nada ni por nadie.
15. Doy sin exigir agradecimiento, aunque siempre pueda pedirlo.
16. Rechazo gimotear y quejarme.
17. Suelto el control sin perderlo.
18. Las elecciones y percepciones de mi vida son flexibles, no rígidas o absolutas.
19. Si la gente me conociera como realmente soy, me amarían simplemente por el hecho de ser humano como ellos.
20. Dejo caer las poses y dejo que cada palabra y acto mío revelen cómo soy realmente.
21. Todos los poderes humanos están a mi alcance.
22. Vivo de acuerdo a mis criterios personales y, al mismo tiempo, en el autoperdón.
23. Me concedo siempre un margen de error en mi trabajo y en mis relaciones.
24. Acepto que es normal sentir que no siempre estoy a la altura de las situaciones.
25. Básicamente, respondo adecuadamente a cualquier reto que se me presente.
26. Mi autoaceptación no es complacencia, puesto que en sí misma representa un cambio enorme.
27. Soy feliz en cuanto hago lo que me gusta y amo las cosas tal y como son.
28. Amo incondicionalmente a los demás y a mí mismo.
29. Trato de ser como realmente soy.
30. Trato de serenarme en las distintas circunstancias de mi vida.

¿Tratas tú de ser así en tu vida de cada día?