Como cristianos tenemos unas referencias claras a Jesús resucitado y desde ahí nos planteamos el tema de la muerte desde los siguientes puntos de reflexión:

1. Aceptamos la muerte desde la certeza de que Dios no es un Dios de muertos sino de vivos (Mt 22, 32), que ha convertido la muerte en tránsito a la vida definitiva. "Estuve muerto, pero ahora vivo por los siglos de los siglos" (Apocalipsis 1,17s).
2. Conocer el mensaje de Jesús: Él murió pero venció a la muerte y ha hecho que, con Él, todas las personas la hayamos vencido.
3. Celebrar el don de la vida pese al dolor de la muerte, porque como creyentes, tenemos fe y esperanza.
4. Mostrar la muerte como preludio de la otra vida.
5. Promover entre los jóvenes el voluntariado dedicado a la asistencia a los enfermos.
6. Recordar a los demás las palabras de Jesús: "Yo he venido para que tengan vida, y la tengan abundante." (Jn 10,10).

¿Qué hacer cuando un niño se enfrenta a la muerte de un ser querido?

* ¿Es conveniente que el niño vaya al duelo y al entierro?
* ¿Es conveniente que el niño vaya al funeral y vea llorar a sus seres queridos?
* ¿Es conveniente que el niño participe en recoger las ropas y cosas del difunto?

1. Todos debemos familiarizarnos con el proceso de duelo.
2. Evitar las frases hechas.
3. Dejar desahogarse.
4. Valorar la presencia.
5. Mantener los contactos con los familiares del difunto después incluso del funeral.
6. Cultivar los recuerdos.
7. Estimular a escoger a las personas que están de duelo otras alternativas en libertad.
8. Respetar las diversidad de reacciones ante el dolor y la muerte.
9. Ser símbolos de esperanza.
10. Buscar ayuda para los familiares que muchas veces quedan desamparados en muchos aspectos.

El proceso hacia la muerte en los enfermos terminales:

Cuando a una persona se le dice que va a morir, pasa por una serie de pasos que va desde la negación de lo que le han dicho a la plena aceptación. Veamos cuáles son estos niveles:

1. Fase de negación, el rechazo de una realidad percibida como dura y cruel.
2. Fase de cólera y agresividad respecto a las personas que la rodean y a quienes echan en cara su impotencia.
3. Fase de negociación con la consiguiente aparición de deseos y, sobre todo, promesas. Es la del "si me pusiera bueno..."
4. Fase de depresión que sucede a la cólera. Es cuando se pierde toda confianza en la eficacia personal y en la de los demás.
5. Fase de aceptación. Es en este momento cuando se toma distancia en relación al mundo y a uno mismo. Es la hora del desprendimiento y reconciliación con la verdad.