EL CREDO DE UN EDUCADOR

por José María Escudero Fernández
(mardepri@terra.es)

“Creo en vuestro Dios, chavales”

Creo en Dios,
en el Dios Único y Verdadero,
en el Dios Padre y Hermano.
en el Dios Amigo y Maestro
pero sobre todo creo en el Dios de mis jóvenes.

Creo en el Dios Currante de Armando, que va de ventanilla en ventanilla en busca de un trabajo, que peregrina todas las mañanas a la oficina de empleo esperando que, por un mes, una semana o un día, pueda ganarse el pan, sin tener que recurrir “a la paga de papá”

Creo en el Dios del Amor de Alberto y de Noelia, que llevan seis meses sin verse a más de 500 kms de distancia, trabajando a destajo para poder pagar la entrada de un piso.

Creo en el Dios de los Milagros de Esteban, que ya no asiste a las reuniones, pues su madre, enferma de cáncer, le reclama día y noche en el hospital.

Creo también en el Dios de Santi, de Pablo, de Luis y de Yoli, en el Dios de la Fiesta y de los Banquetes, en el Dios del Encuentro con los Amigos y.., (por qué no) en el Dios del Botellón.

Creo en el Dios Compasivo y Valiente, en el Dios de Beatriz, que ha dejado todo lo hermoso que le ofrecía la vida: una carrera a punto de acabar, dinero, un buen trabajo..., y se ha ido a miles de kms, al Tercer Mundo, a ser, como ella nos decía en su despedida, muy, muy feliz ayudando a los otros.

Creo en el Dios de la Vida, en el Dios de Lucía, madre soltera apenas con 18 años, que ha tenido a la criatura más hermosa del mundo…, y creo en el Dios del Perdón y la Vida Eterna, en el Dios de Andrés, que llevaba dos años en una silla de ruedas después de un aparatoso accidente de motocicleta, y que hace dos días decidió que Dios le llevara consigo.

Sí amigos, creo en vuestro Dios, pues cada vez que me cruzo con vosotros, cada vez que charlamos, rezamos, trabajamos o nos vamos de fiesta, me regaláis la enorme dicha de encontrarme con Dios…

Por eso, hoy y siempre…
Creo en vuestro Dios,
que es mi Dios
y es el Dios Único y Verdadero.