Buzón Católico
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La Homilía del domingo:
Primera semana de Cuaresma — Ciclo B

5 de marzo de 2006. Mc 1, 12-15: "Fue puesto a prueba por Satanás, y los ángeles le servían"

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Evangelio

Después de esto, el Espíritu llevó a Jesús al desierto. Allí vivió durante cuarenta días entre las fieras, y fue puesto a prueba por Satanás; y los ángeles le servían.

Después que metieron a Juan en la cárcel, Jesús fue a Galilea a anunciar las buenas noticias de parte de Dios. Decía:

—Ha llegado el tiempo, y el reino de Dios está cerca. Convertíos a Dios, y aceptad con fe sus buenas noticias.

Homilía

Empezamos la cuaresma y la Palabra nos propone para la reflexión, la presencia de las tentaciones en la vida de Jesús y en nuestro caminar diario.

Tentación no es lo mismo que pecado. La tentación es una invitación a caer en el pecado. Jesús tuvo tentaciones y en cambio no tuvo pecados.Uno de los dramas de los seres humanos es que ante la tentación somos excesivamente débiles cuando no tenemos presente a Dios. Cuántos cristianos conocemos que sucumbieron ante las mil tentaciones que nos ofrece el mundo cada día, en cada instante. Meditar sobre las tentaciones debe ser un ejercicio frecuente en nuestra cuaresma recién comenzada:

Siempre tendremos tentaciones pero en cada época de nuestra vida se nos presentarán de maneras distintas. Si en la infancia ya las tentaciones nos inclinan a obrar el mal y en la juventud nos desconcierta de mil maneras, bien podemos llegar a ser adultos con la sensación que siempre hemos sucumbido a toda invitación al error y apoderarse de nosotros el vacío de la vida.

Las tentaciones no se nos envían para que caigamos en ellas, sino para superarlas y ser mejores que cuando comenzaron. Cada cristiano debería mostrar por medio de la superación de las tentaciones su madurez y fortalezas cristianas. Vencer las tentaciones es creer de verdad en lo que se dice.

Las tentaciones son enfermedades del espíritu, son algo así como resfriados del alma. Si reaccionamos con rapidez ante ellas, si no les dejamos que avancen un paso más, si les hacemos la guerra, se diluyen en sus propias dudas.

Jesús nos dice :"no nos dejes caer en la tentación…"; quizá esta sea una de las frases más repetidas por los cristianos de todas las épocas. Bien sabe Jesús que nuestra fragilidad necesita de la ayuda de Dios para darnos cuenta que  sin Él no podemos hacer nada.

Nuestro texto de hoy viene cargado de simbolismos:

Podemos decir que cada cristiano se encuentra casi toda la vida con las tentaciones rondándole, y el adversario buscará las formas de hacerle tropezar. Siguiendo el ejemplo de Jesús podemos salir victoriosos de la prueba con Él.

El anuncio del reino de Dios aparece en este evangelio muy cerca de las tentaciones. Primero son las invitaciones a pecar por parte del maligno y luego la gran proclamación de aceptar el evangelio por parte de Jesús. La vida del cristiano siempre estará en estas dos invitaciones, cada uno deberá elegir con cuál se queda.

¿Tenemos fe? Claro que tenemos fe, pero nunca debemos olvidarnos que nuestra fe está llena de tentaciones y que si nos descuidamos podemos sucumbir ante ellas. La permanente ayuda de Dios no nos abandona ni en los peores momentos.

* * *

  1. ¿Qué haces ante las tentaciones?
  2. ¿En qué ambientes o situaciones aparecen más frecuentemente las tentaciones?
  3. ¿Qué armas eficaces podemos utilizar contra ellas?
  4. ¿Cuál es el papel de la comunidad ante las tentaciones?
  5. ¿Qué hacer ante las tentaciones constantes que nos asaltan una y otra vez?

©2003Mario Santana Bueno.

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