Buzón Católico
www.buzoncatolico.com

La homilía del domingo:
Tercer domingo de Cuaresma — Ciclo B

19 de marzo de 2006. Jn 2.13-25: "Destruyan este templo y en tres días lo levantaré".

« 2║ domingo de Cuaresma / IV║ domingo de Cuaresma »

Evangelio

Como se acercaba la fiesta de la Pascua de los judíos,Jesús fue a Jerusalén. Y encontró en el templo a los vendedores de bueyes, ovejas y palomas, y a los que estaban sentados en los puestos donde se cambiaba dinero. Al ver esto, Jesús cogió unas cuerdas, hizo un látigo y los echó a todos del templo, junto con sus ovejas y sus bueyes. Arrojó al suelo las monedas de los cambistas y les volcó las mesas, A los vendedores de palomas les dijo:

—Sacad esto de aquí! ¡No convirtáis en un mercado la casa de mi Padre!

Sus discípulos recordaron entonces la Escritura que dice: Me consume el celo por tu casa.”

Los judíos le preguntaron: —¿Qué prueba nos das de que tienes autoridad para actuar así?

Jesús les contestó: —Destruid este templo y en tres días lo levantaré.

Le dijeron los judíos: —Cuarenta y seis años costó construir este templo, ¿y tú vas a levantarlo en tres días?

Pero el templo al que Jesús se refería era su propio cuerpo. Por eso, cuando resucitó, sus discípulos se acordaron de lo que había dicho, y creyeron en la Escritura y en las palabras de Jesús.

Homilía

Jesús nos desconcierta ahora no sólo con su palabra sino también con su comportamiento. Estamos acostumbrados a un Jesús orante no a un Señor beligerante.

La violencia que el Maestro emplea, nos hace caer en la cuenta de varios aspectos que interesan a nuestra vida de cristianos de hoy:

En la vida de fe quiere sacarnos de nuestros intereses personales y comunitarios y centrarnos en lo de verdad importante: dar culto verdadero al Padre. En numerosas ocasiones vemos que nuestros templos se llenan de intereses totalmente ajenos a los del Evangelio: colocar unas flores bonitas para la boda… tener un decorado bien realizado para las primeras comuniones…... Crear un ambiente de histeria para que nuestro culto tenga algo de misterio… Y con todo esto y a pesar de creer que estamos dando culto a Dios, lo único que hacemos es dar culto a nuestra vanidad y superficialidad. Nos preocupamos más de lo externo que de lo interno.

Jesús utiliza un método un tanto extraño: echa del templo a aquellos que no comprenden cómo hay que estar en él.

Mientras nosotros tratamos afanosamente de que las personas se acerquen a nuestras Iglesias para procurar un encuentro con Jesús, el Señor hace un camino inverso. Conocerle a Él para luego adorarlo en espíritu y verdad.

Dice la Palabra que el Maestro:

Denunció la mercadería religiosa ya que para muchos suponía una justificación para no llegar desde el corazón a Dios.

En un segundo momento el texto después de echar, de tirar fuera del templo lo que no nos ayuda a acercarnos a Dios , hace un giro para dar una respuesta del acto realizado, se vuelve hacia un clima de interioridad:

"Destruid este templo y en tres días lo levantaré". Si Jesús les destruyó los mecanismos de justificación para evitar la auténtica conversión, ellos aunque destruyan físicamente a Jesús no tendrán poder sobre Él ya que resucitará.

El templo nuevo es Jesús presente en cada ser humano, en cada persona débil y necesitada. Una persona que ya no se queda escondida entre el ofrecimiento del templo, sino en vivir en el templo que es Jesús.

Todos los credos y religiones tienen sus espacios sagrados; nosotros también, pero nuestros lugares tienen unas características bien precisas: Jesús es nuestro espacio vital y de fe. No significa que tengamos que desvalorizar el lugar físico, lo que intenta el Señor es que ese espacio religioso no sea un obstáculo para nuestro encuentro personal con Él.

Cuando un cristiano se queda en lo externo no percibe la hondura de la salvación que el Señor nos trae.

Hay templos físicos más o menos bellos, con mejor o peor expresividad y representatividad de lo sagrado. Sólo la vida de Jesús resucitado es el espacio donde el cristiano hace su encuentro con Dios, de ahí que incluso en momentos de persecución donde ni siquiera se cuenta con un lugar físico de reunión, un cristiano pueda sentirse plenamente en comunión en el templo que es Jesús mismo.

Los mercaderes del templo buscaban sus propios intereses y sus afanes eran rentabilizar al máximo sus economías. El Señor se enfrenta a ellos con dureza, les rompe sus seguridades y les deja a la intemperie de su corazón. El pobre es el que se desprende de todo para que sólo Dios sea su todo.

Termina el Evangelio diciéndonos que Jesús conocía el corazón de cada uno. Es en nuestro corazón convertido a Jesús donde está realmente el templo verdadero.

* * *

  1. ¿Cómo entiendes los despilfarros económicos que se hacen en muchos templos en las más variadas cosas?
  2. ¿Cómo hay que dar culto de verdad a Dios?
  3. ¿Cómo entiendes la violencia de Jesús en esta escena?
  4. ¿Cómo mantener el templo de nuestro corazón realmente evangelizado?
  5. ¿Qué papel juegan los más pobres y débiles de la sociedad en el templo que es Jesús?

©Mario Santana Bueno

« 2║ domingo de Cuaresma / IV║ domingo de Cuaresma » 

Ir al inicio de la página