Buzón Católico
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La homilía del domingo:
Domingo de Pentecostés

4 de junio de 2006. Jn 20,19-23: "Como el Padre me ha enviado, así también les envío yo. Reciban el Espíritu Santo".

« Séptimo domingo de Pascua  / Solemnidad de la Santísima Trinidad »

Evangelio

Al llegar la noche de aquel mismo día, primero de la semana,los discípulos estaban reunidos, y tenían las puertas cerradas por miedo a los judíos. Jesús entró y, poniéndose en medio de los discípulos, los saludo diciendo: ¡Paz a vosotros!

Dicho esto, les mostró las manos y el costado. Y ellos se alegraron de ver al Señor. Luego Jesús dijo de nuevo: ¡Paz a vosotros! Así como el Padre me envió, también yo os envío a vosotros.

Dicho esto, sopló sobre ellos y añadió: Recibid el Espíritu Santo. A quienes perdonéis los pecados, les quedarán perdonados; y a quienes no se los perdonéis, les quedarán sin perdonar.

Homilía

¿En cuántos dioses creen los cristianos? ¿Quién es el Espíritu Santo?

Hay personas de otras religiones y creencias que piensan que nosotros los cristianos creemos en tres dioses distintos, algo así como un mini cielo mitológico... No. Los cristianos sólo creemos en un sólo Dios. Un Dios que es Padre, Hijo e Espíritu Santo.

¿Quién es el Espíritu Santo? El Espíritu Santo es Dios. No es una energía misteriosa que fluye de Dios, ni un soplo del todopoderoso totalmente impersonal. Estas ideas vienen del panteísmo contemporáneo a través de religiones orientales. El Espíritu Santo tiene personalidad propia; no es algo difuso e impreciso. El Espíritu Santo es Dios.

Un sólo Dios en tres personas es lo que llamamos los cristianos el "Misterio de la Santísima Trinidad". Las tres personas participan en los diferentes aspectos de la salvación. La salvación de los seres humanos fue dispuesta por Dios Padre, realizada por el Hijo, Jesucristo, y aplicada por el Espíritu Santo.

Si preguntamos a muchas personas que acuden con frecuencia a la iglesia sobre el Espíritu Santo nos llevaríamos más de una sorpresa. Se dice que es el gran desconocido y hay bastante de verdad en esta afirmación. Olvidamos con cierta frecuencia que sólo el Espíritu Santo es el que puede cambiar el corazón humano que no se resiste a reformar su vida según Dios. Convertirse es hacer caso a las invitaciones del Espíritu Santo en nuestra vida y dejarse transformar por Él. El Espíritu de Dios es el que nos santifica, el que nos apoya en el camino de Cristo, el que nos ayuda en nuestra debilidad e intercede por nosotros; el que da testimonio a nuestro espíritu de que somos hijos de Dios, y el que un día, al final de los tiempos, vivificará nuestros cuerpos mortales con el mismo poder que levantó a Cristo de entre los muertos.

Puede parecer que el Espíritu actúa de manera exclusivamente individual, pero la verdad es que tiene una acción decisiva en la vida de la comunidad. Nuestras comunidades se debilitan y se convierten en un simple grupo de amigos si Él no está presente. Se nota una comunidad donde esté presente y se nota también donde no lo está...

Cada cristiano debemos de preguntarnos el lugar que ocupa el Espíritu Santo en nuestra vida. Dijo Jesús que "Él les enseZará todas las cosas" (Jn 14,26) )No será que la mediocridad de muchos cristianos se debe a que dedican mucho tiempo a otras enseZanzas distintas a las que Dios nos trae?

¿Qué aporta la presencia del Espíritu Santo al cristiano?

En la Iglesia decimos con mucha frecuencia "Ven Espíritu creador", y es verdad, el Espíritu recrea día a día nuestra vida para hacerla a imagen de lo que Dios quiere. Dejarnos transformar por Él es permanecer cerca de la voluntad de Dios para nuestra vida.

También en nuestra vida diaria nos muestra las aptitudes que debemos de tener ante las distintas situaciones. Para ser guía del pueblo, profeta, rey, el Espíritu Santo estaba presente. A los apóstoles les da unas cualidades para recibir la voluntad y la revelación de Dios y les da un poder insólito para la predicación del Evangelio. Lo mismo nos pasa a nosotros hoy.

Inspiró la Escritura y nos alienta para que nosotros la vivamos.

Día a día está presente en nuestra vida haciéndonos nacer de nuevo con el arrepentimiento y la fe en Cristo. El arrepentimiento sólo se produce cuando hay conciencia de pecado. Es el Espíritu Santo quien mora en el cristiano dejando sus frutos de: amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, humildad y dominio propio.

La Iglesia queda marcada de manera definitiva por la presencia del Espíritu Santo. Es Él quien edifica la Iglesia y es quien aporta todos los elementos necesarios para el crecimiento de la comunidad cristiana a través de sus carismas o dones.

* * *

  1. ¿Qué es una persona "espiritual"?
  2. ¿Está el Espíritu Santo presente en tu vida? ¿Por qué?
  3. ¿Qué presencia tiene el Espíritu Santo en tu comunidad? ¿Por qué?
  4. ¿Qué personas conoces que tengan algunos de los dones del Espíritu Santo: 1 Cor 12,14?
  5. ¿Cómo dejar que el Espíritu Santo actúe en la vida de una persona?

©2003 Mario Santana Bueno.

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