«Al contemplar las montañas me pregunto: “¿De dónde vendrá mi ayuda?”
Mi ayuda vendrá del Señor, creador del cielo y de la tierra. ¡Nunca permitirás que resbales! ¡Nunca se dormirá el que te cuida! No, él nunca duerme; nunca duerme el que cuida de Israel.
El Señor es quien te cuida; el Señor es quien te protege, quien está junto a ti para ayudarte. El sol no te hará daño de día, ni la luna de noche.
El Señor te protege de todo peligro; él protege tu vida. El Señor te protege en todos tus caminos, ahora y siempre.»
(De la Biblia, salmo 121 , versículos del 1 al 8).
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